Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 28 de abril de 2012

El Gran Timo


Ayer me timaron por primera vez en mi vida, que yo recuerde.

Había, a Dios gracias, cierta bulla en el puesto y una casi anciana me pago con un billete de 5 euros arreglado con cinta adhesiva trasparente. El billetito en cuestión me pareció extraño y le comenté a la casi ancianita: "Este billete ha viajado mucho", a lo que contestó con un tembloroso: "Sí...". Yo me escamé un poco más, pero no revisé el dichoso billete. Había otras clientas que atender. En el primer cambio que di, dije: "Esta es la mía. Voy a soltar el billete". La clienta lo vio extraño y lo revisó (cosa que no hice yo por inocente, por decir algo suave). Ni corta ni perezosa la clienta me hizo notar la falsedad del billete. Los números de serie eran diferentes. Hasta el color de las dos mitades era distinto. A continuación os muestro el billete famoso:

Distinto color de los dos partes
La numeración es distinta
Mi esposa y yo decidimos no aceptar nunca más un billete arreglado con cinta adhesiva. La estafa fue pequeña. Sinceramente, que Dios bendiga a esa señora y la haga recapacitar sobre el mal que ha hecho.

Esto me ha llevado a pensar en los grandes timos con los cuales se intenta alejar a las personas de Dios.

La Religión

Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?  (Mateo 3:7)

Querido lector, dirás: "Esto es absurdo, ¿cómo va a alejar a las personas de Dios la religión?".

Juan el Bautista habló de esta forma a los religiosos de su época. Les acusaba de convertir todo en puro ritual.

La Religión es el intento del hombre de ganarse a Dios por méritos propios. La religión te esclaviza pues te exige que tienes que hacer cosas para ganarte un sitio en el Cielo. La terrible noticia para los que actúan así es que en el Cielo no puede entrar nadie por méritos propios. No es una herencia que pasa de padres a hijos.         Si tus padres fueron cristianos eso no te hace a cristiano. Si tu nación se proclama cristiana eso no te hace cristiano. Si estás creyendo este gran timo necesito decirte que sigues necesitando buscar a Dios. Tus pecados no han sido perdonados, por lo tanto estás perdido.

La Teoría de la Evolución

Profesando ser sabios, se hicieron necios,  y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.  (Romanos 1:22-23)

La Evolución, al igual que el Cristianismo, es cuestión de fe. No te sorprendas de la afirmación. ¿Darwin estuvo presente en el primigenio caldo de cultivo donde dice que todo comenzó? ¿Algún científico puede aseverar que esta teoría es totalmente cierta? La premisa previa de todo "buen" evolucionista es desechar toda idea de Dios. ¡Ahí está el timo! Si por un asomo creyesen en la posibilidad de la existencia de Dios, todo se derrumbaría. Han hecho del evolucionismo su religión. Dios no tiene cabida porque la estafa se descubriría.

Tengo un querido amigo y hermano en la fe al que le gusta ponerse camisetas que tienen escritos mensajes originales. En una de ellas se puede leer: "Dios no me hizo en serie, me hizo en serio". La Evolución te dice que eres fruto de la casualidad por lo tanto tú no importas. El Cristianismo dice que tú eres un ser creado por el mismo Dios. Deja de pensar que eres fruto de la casualidad.

Dios tiene un plan para tu vida pero no lo puedes llevar a cabo intentando ganar premios para ello (religión) o creyendo (fe) en cuentos de hadas (evolución).

¿Cómo salir del Gran Timo?

La misma mañana que me timaron me dirigí al banco más cercano aconsejado por una clienta. Allí me dijeron que llevara al Banco de España el billete falso y me devolverían uno de verdad.

Renueva tu mente desechando el agobio por creer que hay que ser perfecto para ganar el corazón de Dios. Si pudiésemos ganar la salvación con nuestro simple esfuerzo, ¿para qué vino Jesucristo a morir en una cruz? Nuestra deuda con Dios no puede ser saldada nunca. Si dieras a tu hijo por una causa noble, ¿quién, en toda la Creación, podría satisfacer esta deuda de amor que has tenido para con nosotros? Impagable.

Si luchas con los pensamientos humanos del tipo de teorías y filosofías date un respiro y permítete buscar en el que le ha dado sentido real a tu vida. Como dije antes, no eres el fruto de lo casual eres el fruto de un acto amoroso de Dios. Él te ideó muy en serio. Te toma tan en serio que ha dado a su Hijo Jesús para pagar la deuda que tu pecado demanda a un Dios Santo y Justo.

El pecado es hacer todo aquello que ofende a Dios. Cada momento que tu conciencia te recrimina por los actos malos que haces cada día se descubre el pecado que hay en ti porque Dios ha escrito su Ley en tu mente y en tu corazón. No puedes escapar de ello. Dios te creó así.

Cuando meditas sobre el misterio de la vida y piensas que debe haber algo más después de la muerte, estás poniendo en marcha el sentimiento de eternidad que Dios ha insuflado en lo más profundo de tu ser.

Yo sé que lo que estás leyendo toca tu vida en este momento, no porque yo sea un gran escritor, que no lo soy, sino porque Dios mismo quiere que le abras la puerta de tu corazón.

¿Cómo abrir tu corazón a Dios?

Arrepiéntete de tus pecados. Arrepentirse es dar un giro de 180 grados a la vida. Si antes no tenías fe, ahora sí. Si antes mentías, ahora eres veraz. Si antes blasfemabas, ahora bendices a Dios. La fe te lleva a cambios significativos para tu vida y para los que te rodean.

Habla con Dios pues Él te escucha. Puedes decirle algo así:

Dios mío, hasta este momento he vivido en la gran estafa. Las creencias que me han inculcado otros y después yo he seguido por voluntad propia me han apartado de Ti. Me arrepiento de haber vivido alejado de Ti y también me arrepiento de todos mis pecados. Sálvame pues he entendido tu amor por mi por medio de enviar a Jesús a morir en la cruz. Ayúdame en este nuevo caminar contigo. En el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.

Esta oración no salva. Lo que salva es la fe en la obra de Cristo en la cruz el cual pagó por nuestros pecados para que tuviésemos libre acceso al Padre. Si has realizado la oración puesta tu fe en Jesús te doy la bienvenida. Ya eres un seguidor de Cristo. Ya eres un cristiano. Lee la Biblia para que madurez y conozcas bien a Dios. Reúnete con cristianos evangélicos en tu ciudad o pueblo.

Una palabra de advertencia

No arrepentirte de tus pecados ante Dios tiene unas consecuencias eternas muy graves. No frivolices con este asunto. Créeme, te va la vida en ello. Pretendo asustarte y advertirte de la manera terrible que has elegido para pasar  la eternidad: apartado de Dios y con tormentos indescriptibles. Así lo describe la Biblia.

Para y medita profundamente en todo lo que has leído estimado lector. Sal del Infierno.


Los grandes timos: Religión y Evolución. Ponte alerta, solo Dios te puede salvar.

 ¡Que Dios Te Bendiga!

sábado, 21 de abril de 2012

El Quid De La Cuestión


 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.  (Génesis 1:1)

Con estas esclarecedoras y sencillas palabras comienza la narración bíblica. La Biblia es el gran Libro por el cual tenemos revelación directa de Dios. La Biblia no comienza, como lo hacen tantas corrientes filosóficas, intentando demostrar la existencia de Dios, es más, en la Biblia no se discute nunca este tema y da por sentado la existencia de Dios. Este versículo de Génesis y los siguientes nos muestran a un Dios que lo ha creado todo y da sentido y comienzo a nuestra existencia aquí.


El reloj de Juan se rompió esa misma mañana. "Esta tarde lo llevaré al relojero del barrio para repararlo", pensó mientras se encaminaba al trabajo. Eran las cinco en punto de la tarde y ya estaba con su reloj en el taller de relojería. Al entrar había una señora  hablando acaloradamente con el relojero. Tal era la intensidad de la conversación que casi no notaron su presencia. Por lo que pudo captar la señora se quejaba de las injusticias de la vida. Cuando esta salió, el relojero se quedó cabizbajo.
"Disculpe, pero la vida es dura", dijo el relojero como saludo. "La vida da muchos problemas. Venimos aquí para sufrir", continuó con gesto de resignación. "La verdad es que ese no era el plan de Dios para nosotros", intentó consolar al relojero. "¿Dios? ¡Si Dios existiera no habría tantos males en este mundo!", el enojo se hizo patente por el tono de voz y la tirantez de la cara. Cada vez que alguien le argumentaba de esta forma que parecía razonable, él se sentía incomodo. Miró a su reloj roto y le dijo al relojero: "Los relojeros no existen". El relojero lo miró, se sonrió y añadió: Si existen. Yo soy uno". "Si los relojeros existieran no habría relojes rotos", afirmó Juan con convicción. "Si no me traen el reloj no puedo arreglarlo", argumentó el relojero. "Ese es el quid de la cuestión, señor relojero. Si la gente no va a Dios, dígame, ¿Cómo puede Dios ayudarles?".



En la Biblia podemos leer esto:
Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien.  (Salmos 53:1)                   

Analizando el texto profundamente, lo que nos está trasmitiendo el escritor, es el pensamiento del hombre de que Dios no actúa ayudando en los problemas de la vida. Querido lector, quizá, cuando dices "no existe Dios", estás reprochándole que Él no actúe como a ti te gustaría. Yo te preguntó ¿cómo puede actuar Dios si las personas no lo buscan y están haciendo con sus vidas lo que les place?. ¿Quieres ver actuar a Dios? Reconoce que hay pecado en tu vida y arrepiéntete. ¿Pecado? Sí, pecado. Todo aquello que haces y que tu conciencia te reprocha: mentir, odiar, robar, criticar, matar, blasfemar, adulterar...etc., si algo de esta pequeña lista está entre tus actos, has pecado y estás a la espera de un juicio frente a Dios. ¿Cuando estés frente a Él que le dirás? ¿Quieres librarte de este juicio?

ARREPIÉNTETE DE TUS PECADOS. Da marcha atrás de tu vida alejada de Dios. Dios envió a su Hijo para pagar por ti y por mí lo que tú y yo merecíamos, la muerte. Jesús murió en la cruz para posibilitarnos el acceso a la comunión con Dios Padre. El amor es el centro del corazón de Dios. Enviando a Jesús a pagar por nuestras fechorías (pecados) la deuda fue saldada y el amor de Dios por nosotros se hizo de esta forma más patente que nunca.

Está claro, DIOS ESTÁ INTERESADO EN TI. Si tu corazón está roto, si te sientes insuficiente, si estás cansado, hecho mil pedazos, ven al taller de Dios. Él quiere repararte y lo va a hacer como nadie en el universo lo haría, con amor, delicadeza y ternura. ¡DIOS TE AMA! ¿Lo comprendes? Escucha esta canción de René González. Te ayudará a entender lo que trato de compartir contigo.


Acércate a Dios ahora que puede ser encontrado. Cuando la muerte te llegué se te acabará la oportunidad de disfrutar de la vida eterna en el Cielo que Dios te ofrece.

Habla con Dios de esta forma:

Señor, siempre he pensado que Tú no existías porque creía que no te interesabas por mis asuntos. Ahora veo que he sido yo el que no te buscaba pues he vivido al margen de Ti. Me arrepiento de los pecados que hay en mi vida. Quiero que me salves y le des el sentido a mi vida para el cual Tú me ideaste. Gracias por salvarme por medio de tu Hijo Jesús y ayúdame en este nuevo caminar contigo. En el Nombre de Jesús. Amén.


Si has hecho esta oración con fe, Dios te ha recibido como hijo. Él te va a cuidar. Te aconsejo que vayas a una Iglesia evangélica pues allí encontrarás a personas como tú, que un día se arrepintieron de su forma de vivir alejada de Dios y encontraron el sentido real de la vida: servir a Dios. Lee la Biblia. Ella nos revela al Dios de amor del que acabas de leer. Si quieres me sentiré muy honrando de poder ayudarte en tus primeros pasos. Envíame un mensaje por medio del blog.



Si has rehusado buscar a Dios te quiero advertir del error que estás cometiendo. Creo que eres consciente de lo que te estás jugando. Estamos hablando de eternidad. Estamos hablando de Cielo o Infierno. No hay término medio. Medita en esto y no lo dejes pasar así porque sí.




El quid de la cuestión no es el aparente desinterés de Dios por los males de esta sociedad. El quid de la cuestión es que esta sociedad vive al margen de Dios.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 14 de abril de 2012

¿Soy Bueno?


Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquellos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya.

De esta forma comienza su delirante confesión Pascual Duarte, protagonista de la novela de tintes tremendistas escrita por la pluma del nobel de literatura español Camilo José Cela. Una lectura atenta del texto nos lleva a creer que dependemos del destino: unos hombres nacen para el desastre y otros hombres nacen para la gloria. El destino reparte suerte. Es como si la malicia solamente perteneciese a los hombres malos. La Biblia, Palabra de Dios, nos dice lo siguiente:

Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, 
no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto 
es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo 
de sus labios; 
Su boca está llena 
de maldición y de amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre;
Quebranto y desventura hay en sus caminos;
Y no conocieron camino de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Romanos 3:10-20

Para Dios todos estamos cortados por las mismas tijeras. No hay ni uno justo. No hay quien haga lo bueno. ¿Ni siquiera uno?

Todos en mayor o menor medida y en algún momento de la vida nos visto buenos. Quizá te hayas oído a ti mismo decir estas frases: "Yo no necesito cambiar pero mi vecino..." "Soy buena persona, no he matado a nadie". Si te comparas con ciertas personas puedes salir ganando moralmente. El problema de esta vara de medir es relativa e ineficaz. Nadie sabe de qué sería capaz en una situación dada. Si nos comparamos con JESÚS, el único que fue justo y bueno 100%, salimos perdiendo. EL LISTÓN SE NOS QUEDA INFINÍTAMENTE ALTO.

Esto es tan cierto que Dios demanda que aquel que se quiera acercar a Él debe tener las mismas características que Jesucristo. Cristo fue perfecto en todos los niveles de la vida. Nadie le pudo acusar jamás de algo inmoral. La palabra pecado no existía en el diccionario de Jesús.

Amigo lector tengo una mala, malísima noticia: si no eres como Jesús Dios no quiere nada contigo. La razón es que a los ojos de Dios no eres justo ni bueno porque has pecado incumpliendo su Ley. La Ley de Dios nos enseña que idolatrar, tomar el Nombre de Dios en vano, deshonrar a los padres, matar, adulterar, hurtar, falsear la verdad y codiciar nos separa de Dios. El panorama es bastante desolador. ¿HAY ESPERANZA?

La justicia de Dios reclama satisfacción. Has pecado y de esta forma has agraviado profundamente a Dios. ¿Qué puedes hacer para pagar tu delito?
NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Puedes ser la persona más bondadosa del mundo, la más caritativa, la que más se preocupe por los demás, la más religiosa pero aún el listón está alto. Lee lo que la Biblia nos dice:

Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.  Isaías 64:6

Querido lector tengo una buena, buenísima noticia: Dios tiene la última palabra. Haciendo lo que Él te dice tienes escapatoria. Dios Padre envió a Jesús, su Hijo, para pagar por tus delitos (pecados). Cristo murió en la cruz para satisfacer la justicia de Dios: todo delito debe ser pagado por quien pueda satisfacerlo plenamente. En este caso el único que estaba capacitado era su Hijo. Jesús se interpuso entre Dios Padre y nosotros para que pudiésemos librarnos de la muerte y separación de Dios eternamente.

¿CUÁL ES TU PARTE?



Arrepiéntete de tus pecados. Arrepentirse es dar un giro en tu vida de 180 grados. 
Si vives en adulterio, 
en borracheras, drogas, mentira, odio y un sin fin de pecados los dejas porque reconoces que Dios no quiere eso para ti. Ora a Dios de esta forma:

Dios mío, aunque me creía bueno sé que no lo soy porque no soy igual que Jesús y ahora me doy cuenta que el pecado es hacer aquello que te duele. Gracias por amarme y proveer de la forma para salvarme. Me arrepiento de mis pecados que me han separado de Ti. Quiero comenzar una nueva vida contigo. En el Nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

Esta simple oración, dicha con sinceridad, de corazón, te abre el camino al Cielo. No es por que seas bueno es porque Dios quiere compartirlo contigo. Reúnete en una Iglesia con con gente que ha creído como tú. Así harás crecer tu fe. Lee la Biblia para conocer más a Dios y ora a Dios haciéndole partícipe de tus temores y anhelos.

Si te sigues creyendo bueno, sinceramente tienes un gran problema: LA SOBERBIA. Jesús vino a salvar a enfermos. Jesús está disponible para personas que le buscan de corazón. Si te crees bueno, si piensas que esto es un cuento chino, me siento triste por tu ceguera espiritual. Pido a Dios que te ilumine el entendimiento. Si hoy te presentaras ante Dios, ¿qué le llevarías? Logros, títulos, riquezas, buenas obras. Nada de esto le sirve a Dios para que entres al Cielo. Dios te preguntará ¿CREÍSTE EN MI HIJO JESÚS COMO SEÑOR DE TU VIDA Y SALVADOR DE TUS PECADOS?

Lo importante no es cuan bueno soy sino cuan bueno es Dios.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 7 de abril de 2012

Simon Birch: Vida Con Propósito


La ficción llevada al cine de la vida de Simon Birch es inspiradora. Si aún no la has visto te aconsejo que la consigas. Merece la pena pasar un rato frente al televisor ante una película como esta. Los valores de la amistad y el sacrificio son ensalzados.

Simon Birch, un chico con evidentes taras físicas y una familia que lo rechazaba por esto mismo, estaba plenamente convencido de que Dios tenía un propósito para su vida. Cuando llegó su momento no se amilanó, no dio un paso atrás y abrazó su meta y propósito: DAR SU VIDA POR LOS DEMÁS.

En Simon Birch veo a Jesús. El apóstol Juan, en la Biblia, nos narra lo siguiente:

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Juan 3:17.

Ante todos los que piensan que el pasatiempo preferido de Dios es pillarnos infraganti y condenarnos, la Biblia, que es la Palabra de Dios, nos enseña algo bien distinto: EL PROPÓSITO DE DIOS AL ENVIAR A SU HIJO NO ES CONDENARNOS SINO SALVARNOS. Si hasta este momento no has creído sin comprobar la VERDAD que hay en las páginas de la Biblia, te reto a que seas valiente y abras una.


Jesús tenía claro el propósito de su vida: DARLA EN SACRIFICIO POR OTROS. ¿Quién sería capaz de dar su vida por su esposa? Unos pocos. ¿Por sus hijos? Unos pocos. ¿Por sus amigos? Ya no tantos. ¿Por sus enemigos? Creo que ninguno. JESÚS DIO SU VIDA PARA QUE TODOS PUDIERAN LLEGAR A SER SALVOS, aún sus enemigos, los que directamente lo llevaron a la cruz. Estas fueron de las últimas palabras que Cristo pronunció estando clavado en la cruz:

Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Lucas 23:34.

Si esto no es amor profundo, te pregunto, querido lector ¿qué lo es? Dios te ama tanto que se sacrificó por ti para darte vida. Si no aceptas el sacrificio de Jesús vas a morir eternamente. ¿Porqué? Es sencillo. Has pecado contra la Ley de Dios. Has decidido seguir tu camino sin contar con Dios para nada. El pecado (lujuria, mentira, adulterio, gula, desobediencia, ira, enojo, altanería, orgullo, etc.) te ha separado de Dios.



Todos se salvaron porque tuvieron fe en que Simon Birch era el adecuado para rescatarlos de una muerte segura. Todos tenían el agua hasta el cuello. El autobús donde iban se hundía en el rio. No había tiempo que perder. Dios no perdió el tiempo y envió a su Hijo Jesucristo para rescatarnos. ¿Qué hubiera pasado si alguno de los que Simon Birch intentó rescatar se hubiese negado a ser salvado? Habría muerto. Déjame que sea claro una vez más, estimado lector. SI NO QUIERES QUE JESÚS TE SALVE ESTÁS MUERTO. Estás en el autobús de Simon Birch con el agua al cuello. Este mundo es ese autobús. Un día va a ser destruido. La Biblia lo dice. Tú decides y así Dios lo quiere. Jesús no te obliga pero sí te aconseja que vengas a Él por tu propio bien. ¿Quieres ser rescatado?

Toma un tiempo, reflexiona, piensa y actúa consecuentemente.

El mensaje del evangelio es muy sencillo: ACEPTA A JESÚS COMO SEÑOR Y SALVADOR Y SERÁS SALVO. Por el contrario, SI NO CREES EN JESÚS YA ESTÁS CONDENADO. Recuerda, Dios no te condena. Tú mismo te condenas por no creer. La biblia así lo dice:

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:18.

No creo en las casualidades. Estoy convencido de que si estás leyendo estas palabras es porque Dios tiene un propósito para tu vida. EL GRAN PROPÓSITO DE DIOS ES DAR PROPÓSITO A TU VIDA. Él te creó para ser tu amigo y así caminar, charlar y disfrutar juntos. Dios quiere restaurar en ti lo que Él había ideado en el día que te creó y que se rompió por causa del pecado. Aquí es importante tu papel. Si quieres que Dios le dé sentido y propósito a tu vida arrepiéntete de tus pecados y síguelo.

Habla con Dios en este momento y dile:

Mi vida se está hundiendo. Sálvame. Dios, me arrepiento de mis pecados pues me apartan de Ti. Quiero seguirte desde hoy obedeciendo tus palabras reflejadas en la Biblia. En el Nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

Doy gracias a Dios si con fe sincera has hablado con Él por medio de estas sencillas palabras. No te quepa duda de que te ha escuchado. Dios te ha pasado de muerte a vida. Eres un nuevo hijo de Dios. Te aconsejo que asistas a una Iglesia Evangélica en tu ciudad. Puedo ponerte en contacto con una. Allí cuidarán de ti y progresarás en tu relación con Dios. Lee la Biblia porque ella es nuestra guía aquí. Quiero regalarte una si me la pides.


Una palabra de advertencia:

Creo que si has rechazado arrepentirte de corazón a Dios estás totalmente consciente de lo que has rechazado. Sabes que estás condenado por la Ley de Dios y por lo tanto vas a morir porque tu rechazo te condena. Pido a Dios que te alumbre para que no olvides esto que has leído y que tenga misericordia de ti para que un día entiendas de verdad lo que intento compartir contigo: NECESITAS QUE DIOS TE SALVE YA QUE NINGÚN OTRO ESTÁ CAPACITADO PARA HACERLO. 


Como dice la canción:

"O estás en la barca o te hundes en el mar." (Marcos Vidal)

Mi prima Lirio me decía: "Una vida vivida por los demás merece la pena vivirla". Esto hizo Jesús por amor a ti.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!