Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 27 de julio de 2013

Horizontal y Vertical

En todas partes vemos muestras de bondad y maldad. ¿Quién se atrevería a negar la bondad de los que en estos días han sido más que solidarios en Santiago a causa del tren accidentado? Sería una insensatez evidente negar el hecho . ¿Quién, en su sano juicio, se atrevería a negar la maldad que en estos días representa la clase política corrupta en este país? Quien no lo reconozca sufre de ceguera moral. Es innegable que el ser humano está preparado para las mayores hazañas de bondad y también para las más calamitosas actividades de maldad. Por lo tanto, hay dos contrastes bien definidos en cada persona: el bien y el mal.

Tan cierto es que no alcanzamos, la mayoría, un estado de maldad estratosférica, como tampoco llegamos a unos estándares de bondad muy elevados. En cierta ocasión Jesús dijo, refiriéndose a las relaciones interpersonales esta frase de todos conocida: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas" (Mateo 7:12). Jesús está dando una clase de cívica básica: "Si quieres que te traten bien, tú debes de tratar bien. Si quieres que te traten mal, tú debes de tratar mal". "Elemental, querido Watson", diría el avispado Holmes. Es tan de cajón que puede parecer absurdo el decirlo. Pero mi Señor Jesús es infinitamente sabio y el ser humano necesita aprender esta verdad elemental para ponerla en práctica.

Voy a elaborar una lista de buenas acciones para hacer durante el día.

ü Hacer las tareas que me pide mi esposa en casa alegremente.
ü  Ceder el paso en cada situación del tráfico con amabilidad.
ü  Ayudar al padre de familia que pide en la puerta del supermercado con entusiasmo.
ü  Sonreír a los vecinos en el ascensor con toda sinceridad.
ü  Escuchar a todos los que me hablen atentamente.
ü  ...

Quizá te hayas dado cuenta, querido lector. El problema no es hacer la tarea, sino la actitud con la cual la llevamos a cabo. Se pueden hacer muchas cosas buenas pero quedan en nada si no surgen de los sentimientos más sinceros. Aquí no funciona ser buenos para salir en la foto. Los que están a tu alrededor se darán cuenta de las motivaciones más tarde o más temprano, sean buenas o malas, y por ley natural te pagarán con la misma moneda.

El bien y el mal, como hemos visto, contiene el plano horizontal que es el que se da con nuestros semejantes. Hay otro plano que es el vertical. Este plano tiene que ver contigo y tu relación con Dios. Si con tus semejantes debes portarme como te gustaría que lo hicieran ellos contigo, ¿qué parámetros debes seguir para tener una relación sana con Dios? Al igual que Jesús enseñó sobre el plano horizontal de las relaciones humanas, nos enseñó, asimismo, sobre el plano horizontal. Jesús dijo:

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6)

Según lo que Jesús enseña la meta es ir al Padre. Esto pasa ineludiblemente por reconocer cuatro verdades.

ü  Jesús es el Camino.
ü  Jesús es la Verdad.
ü  Jesús es la Vida.
ü  No puedes ir al Padre, sino es por Jesús.

Siento decirte que si no reconoces eso nunca podrás ir al Cielo y mucho menos ni siquiera acercarte al Padre. No lo digo yo, lo dice Jesús. Si para obtener una respuesta positiva de las personas de tu ambiente social has de portarte amablemente con ellas siguiendo las palabras de Jesús sabiamente, ¡cuánto más seguir Sus palabras para relacionarnos correctamente con Dios!

He escuchado por televisión que el Papa Francisco está pidiendo a los jóvenes brasileños que se dirijan a Cristo. ¡Ya era hora de darle el protagonismo al autor de la salvación! Dirigirse a Cristo, según la Biblia, es obedecer a Cristo. ¿Cómo obedeces a Cristo?

ü  Reconociendo que eres un pecador

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)

ü  Creyendo en Cristo

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. (Hechos 16:31)

ü  Arrepintiéndote de tus pecados

Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (Mateo 3:2)

Puedes hablar directamente con Dios y mostrarle tu reconocimiento y arrepentimiento sinceros y serás hecho hijo de Dios. Jesús pagó tus pecados en una cruz para que pudieses relacionarte con el Padre cara a cara. La cruz está formada por dos maderas una horizontal, que nos habla de las relaciones humanas, es decir unos con otros y otra madera vertical que apunta a una relación de la Tierra al Cielo, entre tú y Dios. Si es saludable relacionarnos con los demás de forma equilibrada, ¿te imaginas lo provechosa que es una relación real con Dios? Esta relación es eterna.

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)

El pecado te lleva a la muerte pero el regalo de Dios es vida eterna en Jesús. Creer o no creer, está es la gran cuestión. Si no crees la muerte eterna te espera, es decir, se acaba toda esperanza de vida tras la muerte física. Si crees, vida eterna.



Para una correcta vida emocional de relaciones equilibradas no debes olvidar el plano horizontal. Para una correcta vida espiritual de relación con Dios no debes olvidar el plano vertical.

La Cruz es el símbolo relacional por excelencia.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 20 de julio de 2013

Descripción del Infierno

En el buzón he encontrado un pasquín publicitario bastante morboso describiendo un supuesto asesinato grabado en vídeo. Esta descripción de las escenas del vídeo es la que sigue y las reproduzco tal cual vienen en el folletito.

Angustioso, Agónico, Claustrofóbico,
Escalofriante, Miedo, Maldad, Martirio,
Pena, Oscuridad, Sufrimiento,
Desesperación y Muerte...


¡Caramba, esto se parece a una descripción del mismísimo infierno! Fue el pensamiento que rápidamente se me vino a la cabeza. Por lo menos se acerca bastante al concepto bíblico del infierno.



Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 20:10)

El infierno es descrito como un lago de fuego y azufre. Es un lugar como el sol. ¿Te imaginas caer bajo los estallidos atómicos y radiactivos del sol y no dejar de sentir el sufrimiento? Será igual que consumirse pero sin dejar de existir. ¡Terrible!

Lo peor del infierno son los seres que lo habitan. Seres que no te gustaría tener entre tus amigos, ni siquiera entre tus enemigos. Leíste bien, ni entre tus enemigos. Son de una calaña infernal, nunca mejor dicho. Personajes que no dudan ni un solo momento en hacerte daño con su influjo sibilino. Satanás está, cómo no, entre ellos, los ejércitos de ángeles caídos, y una serie de figuras de la misma estirpe. Alcatraz lleno de criminales contra la humanidad de todas las épocas históricas, sin barrotes, con todas las celdas abiertas, olor a azufre y fuego quemando la piel. Este sería un ejemplo suave para entender el sitio y sus habitantes maléficos.

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.  (Apocalipsis 20:15)

¿Quién está anotado en el libro de la vida? Aquel que ha creído en Cristo y lo ha recibido como Señor, el que manda en su vida y Salvador, el que salva su vida. Entonces el que será echado al infierno es el que ha rehusado recibir a Cristo como Señor y Salvador. Concluimos que al infierno no solo serán condenados los entes espirituales satánicos, sino también todos aquellos que también no están inscritos en el libro de la vida, aquellos que no han creído en Jesús.

El infierno es descrito por Jesús en el evangelio como gehena que significa valle de Hinom y que era un lugar fuera de Jerusalén usado como basurero. Lo que Jesús estaba enseñando era que el infierno es el basurero universal de todos aquellos que, aun teniendo la oportunidad, pasaron de largo ante el ofrecimiento de salvación que Él les ofreció.

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. (Apocalipsis 20:12-13)

Tus obras son la muestra de cómo has andado en la vida y ellas están bien anotadas en alguno de los libros que se van a abrir cuando Dios te juzgue por ellas. En cierta ocasión Jesús dijo: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira" (Juan 8:44). Sencillo de entender y difícil de aceptar. Si tu Padre no es Dios es el diablo, aquí no hay bando neutral. Si has mentido alguna vez has imitado a tu padre, el diablo. Hasta aquí es fácil de entender. Otra cosa bien distinta, como anoté antes, es aceptarlo. Jesús dijo en otra ocasión:

El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. (Mateo 12:30)

Lo único que haces con tu vida es desperdiciarla ya que no vives para lo eterno sino para lo que un día va a cesar: la vida aquí. Aquí te labras el porvenir eterno. Es tan sencillo. Si crees en Cristo y te arrepientes de tus pecados vas al Cielo. Si no crees en Cristo y mucho menos te arrepientes de tus pecados, vas al infierno. ¡Hasta los niños entienden esto!

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. (Juan 3:17-18)

Lee de nuevo el texto anterior si notas que algo no ha quedado claro. ¡Jesús vino a salvarte y no a condenarte! Tú te condenas a ti mismo por ser incrédulo. Eso es lo que Jesús está afirmando. El radio de acción es corto: creer o no creer. Si deseas ir al Cielo tiene tu nombre que estar escrito en el libro de la vida y para eso has de creer en que Cristo pagó por tus pecados en la cruz  y de esa forma borrar los delitos cometidos contra Dios. Medita lo que estás leyendo pues te va la vida en ello.

Una vez en el infierno ya no hay vuelta atrás. Nadie va a rescatarte del lago de fuego. Esto es lo más horrible: Dios te va a olvidar por la eternidad ya que tú no quisiste de forma consciente saber nada de Él. Piénsatelo. No es un juego ni un cuento de hadas.

Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. (2 Corintios 6:2)

Yo voy al Cielo, ¿y tú?

¡QUÉ DIOS TE BENDIGA!

sábado, 13 de julio de 2013

Espejismos en el Desierto

Es curioso que desde la antigüedad a la era moderna, pocas sean las voces que se han levantado ante el hecho de que Dios fue el Creador de todo lo que existe. Las personas, en pro del humanismo, se han ido olvidando de Dios. ¿Quién cuenta con un Dios que durante siglos, por culpa de la religión institucionalizada, los ha estado oprimiendo y atemorizando? No trato de ninguna forma justificar al ser humano por apartarse de Dios. Adán y Eva lo hicieron sin tener, en absoluto, ni un solo motivo que les hiciera albergar la más mínima idea en cuanto a separarse de Dios, e igualmente, me repito, lo hicieron. Debido a esa primigenia escapada de Dios, por parte del hombre, es que somos lo que somos y hemos llegado a lo que hemos llegado, hoy en día. El futuro se presenta aun peor dado que la Biblia no da muchas esperanzas de que la humanidad vaya a mejorar en cuanto a su concepto de Dios y Su salvación. Son, estos, tiempos del fin.


Las personas están tan cautivadas por los postulados humanistas que van tras ellos sin detenerse a pensar seriamente lo que hacen. Simplemente se mueven según la corriente de este mundo. ¿Qué los ciega y les hace borrar de sus mentes la historia del pasado? ¿Es que los pensamientos de los antiguos filósofos, científicos y hombres de bien son menos válidos que los famosos de turno del presente? Cierto es que en algunos casos, debido a las tecnologías, hay nuevas oportunidades de conocer y experimentar más rápidamente. Por otra parte, cada día hay menos sentido de la moralidad, cada día más conflictos, cada día más enfermedad, cada día más miseria… Esto es un contraste siniestro y real: cuanto más se separa el hombre de Dios, más calamidades sufre como consecuencia de su pecado.



Los cristianos estamos llamados a poner en alto nuestra fe, nuestras creencias, la Biblia, Dios y Su Hijo Jesucristo. El cristiano no cambia sus creencias, no cambia de chaqueta y no cambia de bando por las modas pasajeras que tratan de desbancar a Dios del Trono que le corresponde. Dios es el Creador y el hombre que se aparta de este hecho, atenta contra su alma. La historia de la humanidad ha parido a muchos chaqueteros, hombres y mujeres, que dejando su preciosa fe, se han ido en pos de espejismos en el desierto. La humanidad tiene desde siempre al menos tres evidencias, que apoyan el testimonio bíblico:

Dios puso la conciencia del bien y del mal en el corazón de todos los hombres

Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. (Romanos 2:14-16)

Dios enfrenta día a día al ser humano con la evidencia y hermosura de Su creación

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor. (Salmos 19:1-6)

Dios nos ha legado Su Palabra escrita por medio de la Biblia

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío. (Salmos 19:7-14)

A Dios gracias, por algunos iluminados, que se han dado cuenta del desvarío evolucionista en nuestros días. Michael Behe, entre ellos. Su explicación de “Complejidad irreductible” está haciendo temblar los cimientos del darwinismo. Darwin mismo propuso que si alguien lograra demostrar algo así, sus teorías se irían al traste. Pero una vez más veo como se corre el telón de la evidencia, extendiéndose el telón de preferir ignorar, a humildemente reconocer la evidencia que nos ha perseguido toda la vida y nos seguirá persiguiendo, hasta que estemos delante de Dios. A Él rendiremos cuentas de las creencias que hemos albergado y defendido en nuestro corto paso por este mundo.



Isaac Newton, creacionista
Filósofos tan recurridos como Platón, Aristóteles, Cicerón, el apóstol Pablo, Minucio Félix, Newton y Paley defendieron el diseño como lo evidente en las leyes naturales. ¡Llevamos más tiempo creyendo en el diseño por Dios, y con más defensores, que en las teorías del naturalismo evolucionista, que no es otra cosa que puro humanismo! Es que lo que antes era bueno ahora es malo, y viceversa. Esta filosofía es típica de los tiempos que corren, donde a lo bueno se llama malo y a lo malo se llama bueno (me vuelvo a repetir).

¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos! (Isaías 5:20-21)

Richard Dawkins, evolucionista
Los detractores del creacionismo son los que se llevan la fama, aunque lo que realmente han hecho es confundir a las personas, llevándolas a su terreno. No quiero ignorar que haya científicos bienintencionados y que nunca se han puesto a mirar de forma seria lo que la Biblia enseña. Si la luz de la Palabra de Dios llegara a ellos, realmente sí tendrían la facultad de elegir con sabiduría. Si realmente analizaran las afirmaciones bíblicas con su misma ciencia, serían libres para elegir. La libertad es elegir lo verdaderamente bueno y no lo que me convenga en cada momento.



La Biblia es la prueba tangible, histórica y científica, de la existencia de un Diseñador Inteligente: DIOS. Mi fe es muy poco compleja, sin embargo, se necesita tener mucha fe en lo que al fin y al cabo son también creencias en que el hombre se ha creado a sí mismo, sin la intervención de Dios. Fe cristiana enfrentada a fe humanista. Fe en Dios frente a fe en el hombre.



El ser humano tiene algo que le diferencia del resto de los seres vivos: su alma y espíritu. Dios puso Su hálito de vida en el hombre. Mientras que la Creación fue causada por Su sola Palabra, Dios se ensucio las manos en barro para crearnos, grabando Su carácter moral y sentimental en nosotros. Negar esta realidad es rebajarnos a nosotros mismos. Esto sucede cada vez que nos burlamos de alguien, cada vez que aislamos a las personas, cada vez que somos egoístas, cada vez que abortamos, cada vez que asesinamos… ¿Qué explicación da la evolución a esto? Como somos seres del azar, podemos hacer lo que nos venga en gana. Terrible explicación.

Dios ha provisto del plan de salvación: Su Hijo Jesucristo pagó en sustitución nuestra por cada una de las fechorías (pecados) cometidas por ti y por mí. De esta forma, por medio de creer en la obra de la Cruz que Cristo realizó y arrepentirnos de nuestros pecados delante de Dios, obtenemos la salvación eterna. Pasamos de muerte a vida, de enemigos a amigos de Dios, de huérfanos a hijos del Creador.

No te rebajes creyendo en espejismos en el desierto.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 6 de julio de 2013

Justicia y Amor

Siempre es bueno recibir comentarios a las entradas que semana tras semana escribo en este blog. La realidad es que no recibo muchos de estos comentarios. Creo que las personas prefieren no comentar dado que el evangelio es algo que compromete la vida y esta es una época de poco compromiso con el cristianismo.
Los comentarios positivos alientan a seguir escribiendo sobre mi fe en Cristo. Los comentarios que parecen negativos me dicen mucho del pensamiento que las personas tienen y me inspiran a responder conociendo mejor lo que hay en el corazón del ciudadano medio.
Aquí les presento el último comentario que en repuesta a la última entrada me dejó un anónimo:

«Hay que ser retorcido para hablar de "pecado en los genes", y hace falta mala leche para decir que "todos hemos pecado" porque sí. ¿Esa es la "justicia divina"? ¿Eso es "amor de dios"? Pues para vosotros la justicia y el "amor" de vuestro dios, yo no lo quiero ni lo uno ni lo otro».

Voy a diseccionar en frases cada uno de los pensamientos que este lector ha vertido de forma pasional en su comentario a la entrada «Disciplina».

Hay que ser retorcido para hablar de "pecado en los genes”

La base de lo que creo es la Biblia. Cuando escribo algo está consecuentemente basado en la Palabra que Dios nos ha dejado escrita, la Biblia.
Entiendo, por otra parte, que haya personas que no crean en la autoridad de la Biblia. Lo que me pregunto es en qué creerán ya que el ser humano únicamente cambia una creencia por otra.


La Biblia habla de pecado en los genes:

“He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre”. (Salmos 51:5)

Aquí se habla de genética. Cuando Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios (Génesis capítulo 3) el impacto fue tan crudo que hasta la genética se transformó. De tener la capacidad de vivir eternamente se pasó a un estado de muerte física. Desde entonces vivimos muriendo. La muerte física es la consecuencia directa de nuestro pecado. Quizá no creas en Dios pero seguro que crees que un día morirás.

…y hace falta mala leche para decir que "todos hemos pecado" porque sí

No es porque sí. Es porque la Biblia lo dice. Otra cuestión es si crees en ella o no.

“...por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. (Romanos 3:23)

“Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos”. (Romanos 3:10-18)

¿Esa es la "justicia divina"?

Justicia es un término penal extraído de la jurisprudencia. Justicia es todo aquello equilibrado, es decir, que trata a todos por igual. Hoy se ve poco de ello ya que estamos viviendo en una sociedad que vive la tiranía de las masas. Está bien lo que la mayoría ve bien (justo).

La justicia demanda al infractor el pago por el delito. Si el delincuente no paga su extravío, la justicia es injusta.
¿Qué es la justicia divina? Lo mismo que la justicia penal: el delincuente (pecador) debe pagar su delito. La diferencia es que el delito lo ha pagado otro que se pone en el lugar del pecador: JESUCRISTO. Él es la justicia divina.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 6:23) 
Así que la justicia divina es mayor que la que imparten los hombres. En la justicia humana tú y yo pagamos el delito y en la justicia divina Jesús paga el delito que tú y yo hemos cometido.

¿Eso es "amor de dios"?

¡Sí! Denunciar el pecado, advertir de sus consecuencias, mostrar hasta que punto estamos infectados y anunciar que hay escape, es decir, salvación en Cristo, es mostrar la justicia de Dios y Su amor por nosotros. La Biblia lo dice así:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)


¡Sí! Eso es amor de Dios. Nadie sería capaz de dar a su hijo por nadie. Dios sí lo hizo. “De tal manera amó Dios al mundo”. De una forma inconcebible para ti y para mí nos amó Dios, que nos quiere librar a toda cota de la muerte eterna. La muerte eterna es vivir separados para siempre de Su presencia.
La promesa es que si crees en Cristo tendrás esa vida eterna.

Pues para vosotros la justicia y el "amor" de vuestro dios

Espero que el apasionado comentarista haya entendido qué es la justicia y el amor de Dios a estas alturas. No es lo que los hombres entienden sino lo que la Biblia enseña. Dios quiera abrir el entendimiento racional y espiritual de personas que hablan de esta manera por el simple hecho de que nunca se han expuesto a la luz de la Biblia.
Si realmente ha entendido, a la luz de la Biblia, la justicia y el amor de Dios querrá ser partícipe de esas bendiciones. La frase la cambiará por “pues para nosotros la justicia y el amor de nuestro Dios”.
Jesús tuvo que morir en una cruz por nosotros debido a que el pecado que cometimos contra Dios era impagable por nosotros mismos. Solo Él podía pagar y satisfacer la justicia divina. Es como si tuvieses una deuda infinita de millones de euros a pagar y tienes que dar con tus huesos en la cárcel. Eso es justicia. La justicia divina requiere que pagues con tu muerte el pecado.
Pero ahí es donde entra el increíble amor de Dios. Él decide mandar a Su Hijo a pagar el precio poniendo Su vida en pago por el pecado de cada ser humano. Esto es la Gracia de Dios. Gracia es un regalo que recibimos de forma inmerecida. Merecemos la muerte pero Dios quiere regalarnos la vida de forma amorosa.

…yo no lo quiero ni lo uno ni lo otro

Terrible negativa la que ha elegido este lector. Un día se presentará al Tribunal de Dios, presidido por Jesucristo. ¿Qué argumentos le dará al Rey del Universo? ¿A qué pacto llegará con el mismo Dios si no ha creído en Jesús y Su obra de salvación en la cruz?
La Biblia es esclarecedora en cuanto a este hecho:

“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. (Mateo 25:41)

El infierno es un lugar preparado para todos los que no han amado a Jesucristo. Los que rechazan la justicia y el amor de Dios. Los que no se arrepienten de sus pecados y creen en Jesús.
Piénsalo bien, querido lector, pues mientras vivas estarás a tiempo de salvarte. Cuando mueras sin haberte arrepentido de tus pecados y rechazando la salvación de Jesús ¿quién podrá salvarte al otro lado?

¡ASÍ ES LA JUSTICIA Y EL AMOR DE MI DIOS!

¡QUE DIOS TE BENDIGA!