Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 31 de mayo de 2014

Jornada de Reflexión

Me uno a los que se han quedado atónitos con el espectáculo bochornoso ofrecido por ciertos dirigentes de los partidos más opulentos de la piel de toro en las últimas elecciones europeas. Demuestran más interés por obtener el poder que le conceden las urnas que por las personas que les votan, otorgándoles ese poder. En sus discursos atacan al oponente aprovechando los deslices que ha cometido, haciendo de ello su punto más importante en la carrera por obtener el voto favorable a su candidato. Y nosotros, mientras tanto, somos espectadores del pan y el vino que nos sirven.


Después de muchos días de dires y diretes nos dejan una jornada de reflexión. Desconectan los micrófonos, no salen por la tele y “descasan” de tan arduo esfuerzo electoral. “No te abstengas, no te abstengas, no te abstengas…” resuena en nuestros oídos y conciencias. La jornada de reflexión es de lo más sabio que han inventado en la vorágine de las campañas electorales, un día de paz. El día de las elecciones todos los políticos se muestran sonrientes ante las urnas al depositar sus votos. ¿Se habrá equivocado alguno al elegir candidato? Posiblemente no, pero sería de risa después de tanto hablar mal del otro.


En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. (Lucas 6:12-16)


¡Qué diferente fue la jornada de reflexión de Jesús! Se apartó para orar pidiendo el consejo de Su Padre para hacer la mejor elección de los líderes que iban a continuar con Su obra cuando Él ya no estuviese entre ellos. Hoy suena de risa que algún político haga esto: retirarse del ruido, pedir a Dios Su consejo y actuar conforme a Su voluntad… y así nos va. Estamos a la cabeza de los países más progres, llenando de orgullo y satisfacción a sus defensores. ¡Todos tienen los mismos derechos! ¿Quién dijo lo contrario? La gran paradoja es que no andamos derechos y tergiversamos el derecho, o lo que es lo mismo, la ley. Apártate y reflexiona, como hizo Jesús. Luego ya me contarás…


Jesús no era un político aunque sus coetáneos quisieron que fuese su gobernador. Jesús vino a nosotros con el propósito inquebrantable de salvarnos. Jesús es el Señor y el Salvador. Como Señor demanda pronta respuesta a Su ofrecimiento amoroso de salvación y como Salvador desea que te arrepientas de tus pecados, creas en Él y camines en Su voluntad. ¿Por qué has de hacer tal cosa? Porque pende sobre tu vida el voto contrario de Dios y por consiguiente has perdido las elecciones divinas. En estos momentos estás fuera de la lista de los candidatos para entrar en el Cielo.


No importa lo bueno que te creas, el esfuerzo por ser mejor, el dinero que poseas, la educación obtenida. ¡No importa nada porque nada de lo que hagas puede comprar la entrada al Cielo! ¡Cristo es la clave para acceder a tal preciada ciudadanía celestial! Él, por medio de morir en una cruz, pagó las costas para que pudieses ser incluido por Dios en la lista de candidatos electos para el Cielo. ¡No hay otra forma! Cree en Jesús, arrepiéntete de haber vivido al margen de Su voluntad y comienza a ser coherente estudiando la Biblia, la Palabra de Dios para ti y para mí.

Ten tu jornada de reflexión.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 24 de mayo de 2014

Gurús del Fútbol

El comentarista deportivo expresó que el Cholo Simeone, actual entrenador del Atlético de Madrid, es un gurú. “Si el Cholo Simeone pidiese cruzar el Sinaí todos irían detrás suyo”‒dijo el entusiasmado locutor. Con este, y otros comentarios por el estilo, elevó la figura del exitoso entrenador a la categoría de guía espiritual de toda una hinchada futbolística. En el fondo todos necesitamos a alguien que nos sirva de faro en esta travesía.



La fama y honores que la sociedad ofrece son temporales y, por lo tanto, efímeras. Esto lo ejemplifica la cultura del balón, el fútbol. Los futbolistas que alcanzan la gloria a la menor flaqueza son criticados hasta el insulto. Si alguno de los lectores tiene dudas de ello que se interese por la carrera de alguno de los llamados “cracks” del balompié. ¡Esto ocurre hasta en el seno de los diferentes clubes!


Parece ser que la mejor opción siempre es una retirada a tiempo a la manera de Guardiola, el que fue entrenador del Barça. Cuando has llegado a la cima de tu carrera futbolística es el momento de salir por la puerta grande para que todos tengan un recuerdo bueno de ti. Aunque esto tampoco libra de las críticas mordaces de los rivales futboleros, todos reconocen la buena labor que se hizo.


No soy futbolero pero de camino al trabajo estoy obligado a escuchar la onda media de la radio ya que no sé por qué razón tengo la FM escacharrada. El programa de esa hora es deportivo y justo hablan del amado fútbol por muchos españoles. Esta tierra es tierra de pan y toros y mientras que nos tengan entretenidos (la verdadera vida está pasando por nuestras narices) España va bien.

Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. (Mateo 15:14)

Con esta frase Jesús aconsejaba a sus discípulos porque conocía lo que realmente había en los corazones de estos ciegos intelectuales y de corazón. Cuando uno se obstina en seguir ciego ante las evidencias es muestra de insensibilidad. Lo más terrible es cuando un ciego se deja guiar por otro ciego: ambos caerán en el hoyo. Esta verdad no se acota simplemente a las cosas materiales como el trabajo, los estudios o las relaciones interpersonales, sino que trasciende al mundo espiritual, es decir, nuestra relación con Dios.


Los ciegos se quedan a la altura del materialismo, corriente de pensamiento que solamente ve causas naturales en cada proceso que se da en el mundo. Todo lo intentan explicar por medio de estos procesos, por lo tanto, el mundo metafísico o espiritual es simplemente filosofía y no se ha de tener en cuenta. Jesús, ante la acusación de comer con las manos sucias, contesta a sus acusadores con estas palabras:

Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (Mateo 15:18-20)

Si nos dejamos guiar por ciegos llevaremos quizá una vida saludable, una apariencia estable, una paz que esconde tormentas y una felicidad variable. Una de las concursantes de Masterchef  tiene una guía espiritual, una gurú, que le indica los pasos que debe dar. Entre las filosofías de vida que tiene la concursante destaca el ser vegana, que es abstenerse de todo alimento de origen animal. Ella siempre pide consejo a su gurú y esta ocasión le vino como anillo al dedo. Dado que tenía que cocinar productos animales obligatoriamente el consejo de su gurú fue que se amoldase a la conveniencia de antes no pero ahora sí. Creo que me entiendes, querido lector. Una ciega guiando a otra ciega. Lo patético es que más de uno se estará apuntando a la moda de la concursante.


Jesús no es un gurú. Él es Dios. Él nos conoce y sabe lo que más nos conviene. Sus consejos son eternos; sirven para el más acá y trascienden al más allá. Él vino a este lugar con un solo propósito, diferente a los ciegos que son los ladrones: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10). Los gurús buscan riquezas y fama, Jesús no necesita de eso pues es el Rey de todo. Jesús te busca a ti porque te ama. Reconoce que de tu corazón solo sale lo malo, arrepiéntete ante Dios por ello y cree en Jesucristo, que murió en una cruz por ti y por mí, como tú Salvador. Podrás experimentar la calidad de vida divina y no la simpleza de consejos de personas como tú y como yo que no son más que gurús ciegos del oportunismo.

¿Eres un ciego guiado por ciegos?


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 17 de mayo de 2014

Inquina

Según el diccionario de la Real Academia Española inquina es aversión y mala voluntad. Eso es lo que hemos podido constatar en los actos detestables de las presuntas asesinas, hasta el momento, de la presidenta de la Diputación de León y líder del PP de la región, Isabel Carrasco. La inquina es odio que lleva a una acción negativa. La inquina es un pensamiento de mal hacia otra persona que da a luz los más aberrantes engendros. ¿Qué decir de los cientos de miles de esclavos por tener un tono de piel diferente? ¿Qué decir de la inquina rastrera de Hitler asesinando en aras de la pureza aria? ¿Qué decir de los cristianos que hoy pierden sus vidas por la aversión de fanáticos? Inquina: aversión y mala voluntad.


La Biblia registra el primer asesinato de la historia. Caín mató a su hermano Abel por la inquina que acumuló debido a que Abel obtuvo el beneplácito de Dios. Caín ofreció una ofrenda a Dios con mala voluntad y Abel de forma sincera y amorosa. Lee atentamente este relato y no pierdas puntada.

Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Dios he adquirido varón. Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Dios. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Dios con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Dios dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. Y Dios dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. Y dijo Caín a Dios: Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Y le respondió Dios: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Dios puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara. (Génesis 4:1-15)

Cada vez que odiamos tenemos pensamientos negativos de venganza contra el otro. Por suerte no todos llegamos a dar rienda suelta a nuestra inquina pero Jesucristo dejó el listón muy alto en cuanto al límite de nuestros pensamientos insanos. Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. (Mateo 5:21-22)


En resumen, el enojo y el menosprecio son iguales de condenables que el más vil asesinato. ¿Por qué? Porque todo comienza por el pensamiento. Jesús nos está enseñando que cada vez que nos enojamos o despreciamos a alguien es como si lo matásemos. ¿Exagerado? Inquina: aversión y mala voluntad. Por lo tanto, querido lector, que Dios controle la maldad que pueda haber en nuestros pensamientos para que nunca tengamos que arrepentirnos de nuestros malos hechos.


Jesús murió por causa de nuestras malas acciones. Él pagó con Su vida la deuda que teníamos con Dios para que pudiésemos ser eternamente salvos. Parece fácil odiar en estos tiempos de crisis donde algunos alzan la voz para aplaudir el asesinato por la espalda de Isabel Carrasco. ¡Qué triste! Algunos también se alegraron de la muerte de Jesucristo pero se llevaron un chasco cuando se dieron cuenta de que solamente facilitaron los planes de Dios. La inquina con la cual le trataron se mudó en amor por Jesús para aquellos que entendieron quién era Él. El ladrón que acompañó a Jesús en la Cruz le pidió clemencia, el soldado que le vio morir clavado reconoció que Cristo realmente era Hijo de Dios, el apóstol Pablo pasó de ser el perseguidor con más inquina de la historia del cristianismo temprano para transformarse en el mayor mensajero de las buenas noticias de salvación para nosotros, el mundo no judío… yo pasé del infierno al Cielo porque me di cuenta de quién es Jesús, el Hijo de Dios.


Solo me resta aconsejarte encarecidamente que te arrepientas de tus pecados, los confieses a Dios y creas en Jesús. Dios te perdonará porque para esto vino Cristo poniéndose en tu lugar. Si sigues de largo ante tamaña propuesta del amor de Dios serás como Caín que no recibió su merecido castigo en esta tierra porque Dios se reservó el derecho a ajusticiarlo en la otra vida, si no se arrepintió en esta.

Cambia la inquina por bendición.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 10 de mayo de 2014

Portabilidad En Cinco Pasos

Después de emigrar a otra compañía de teléfonos móviles me siento capaz de dar unos consejos a todos aquellos que lo necesiten y se encuentren con la dicha de haber llegado hasta aquí. Muchos han sido los temores por los que este común mortal ha tenido que atravesar para zafarse de una vez por todas de la esclavitud a una compañía de servicios telefónicos y abrirse a un nuevo mundo de posibilidades. ¡Soy libre, al fin! Sin más dilación, enrolle o demora comienzo estos consejos si quieres efectuar una portabilidad a otra compañía.


1º POR

¡POR favor, déjenme ir! Sé que su compañía es mejor, que ofrece mejor cobertura, tropecientos canales de TV, llamadas intergalácticas, “HASTA” mil megas de velocidad, sois más guapos… pero yo no quiero seguir con ustedes pues me siento engañado. ¡Por favor, déjenme ir!

Creo que ha quedado claro que mi primer consejo es pedir las cosas por favor. Tomen nota damas y caballeros. Las empresas solamente se preocupan de uno cuando van a perderte como cliente y, por lo tanto, la cantidad de dinero que les estás ingresando por sus servicios. Para ello no se privan ni de hablar mal de la competencia.


2º TA

¡TAte, TAte! Gracias pero no me llames más, que ya eres la quinta administrativa que se hace la sueca haciéndome creer que no sabías que ya me habían llamado tus cuatro compañeras anteriores.

El segundo consejo es tener una actitud valiente que pare el avasallamiento empresarial de sus acólitos, sin dejar de ser agradecido, aunque para la telefonista simplemente seas una billetera que se aleja.


3º BI


Bip… Bip… Bip… Oiga, ¿hay alguien al otro lado? ¿Puede escucharme? ¿Puede para de hablar por un momento? ¿Por qué me ha preguntado la razón de mi huida? ¿Realmente está interesada por mi bienestar tecnológico?



El tercer consejo es que preguntes todo lo que quieras antes de que se cansen de tus preguntas y te cuelguen. Total no te van a contestar ni de broma a tus requerimientos. Solo tienen un pensamiento fijo: no perderte como cliente. Lo mejor es, por recordar los consejos anteriores unidos a este: ¿Me escucha? Gracias, nos vemos…Bip…Bip…Bip…


4º LI

− ¡Liberad mi móvil¡ Me han dado un código de desbloqueo que no sirve para nada. –Pues debe esperar entre diez y quince días para un nuevo código de desbloqueo. −¡Bien! Me dejó sin móvil.

Solicita la liberación del terminal, si lo necesitas, aunque sepas que surgirán problemas que, por supuesto, no son culpa de la gran compañía que acabas dejar tan irresponsablemente. El cuarto consejo tiene que ver con pedir lo que por ley tienen que darte. Otra cosa es la efectividad que tengan en el desempeño de tu petición.


5º DAD

¡DADme de baja! Aunque sea el principio de mis males y afrente vuestra incomprensión. Aunque me borréis de vuestras listas y no me recordéis más, os aseguro que mi herida sanará… el tiempo lo cura todo.


El quinto consejo tiene que ver con solicitar decididamente tu deseo de marchar para no volver. Aunque, como ya he resaltado, sea el principio de tus males. ¡Por favor, tate pero gracias, ¿sigue sin entenderme? Quiero la libertad en mi móvil, por lo tanto, dadme de baja…bip…bip…bip… creo que mi corazón ha dejado de latir pues no es posible que me hallan colgado. Habré sido yo que he tocado alguna tecla del esclavo de mi móvil…


Queda claro, y si no lo advierto, el tono irónico de todo lo anterior. Una vez más puedo constatar cómo el mundo te atrapa, te ciega con sus luces hipnotizantes y te quiere hacer creer que sin ellos no serás feliz. Aprovechan el conocimiento que tienen de la sicología humana y lo aplican. Juan, el discípulo amado, expresa la tendencia incansable humana a amar las cosas del mundo.

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:15-17)


Querido lector, el mundo, sus luces y sombras, pasarán pero solo van a trascender aquellos que hacen la voluntad de Dios y no las cosas de este mundo. La portabilidad de tu vida de este mundo al Cielo tiene que ver con dejar atrás las cosas de este mundo y centrar tu vida en la que Dios ha dispuesto para ti. Arrepiéntete de tus pecados, cree en Jesucristo como tu Salvador personal y vive de acuerdo a Sus parámetros que están anotados en la Biblia, Su Palabra escrita para que le pudiésemos entender. Si desoyes esta oferta continuarás “en la mejor compañía del mundo”.

Yo hice la portabilidad al Cielo.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

sábado, 3 de mayo de 2014

El Jefe

El reality show −telerrealidad− americano “El Jefe” nos muestra como el jefe de una empresa se hace pasar por empleado de la misma para observar de primera mano las deficiencias y virtudes del personal contratado y las carencias que puedan existir en logística y atención al cliente. Al final se reúne con cada persona que ha tenido la oportunidad de trabajar para alabar su gestión en el desempeño de su labor y agasajarla con dinero, ayudas al estudio u otros bienes. Los empleados que no son eficientes reciben un buen rasca polvos en pago por su incompetencia que puede acabar en pérdida del puesto de trabajo.

Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon. Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron. Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo. (Mateo 21:33-41)

El jefe de la viña de esta historia confió el cuidado de esta a unos labriegos. El jefe mandó a otros empleados para que hicieran una labor administrativa y los labradores asesinaron a los empleados. Nuevamente el jefe mandó más empleados y sufrieron el mismo destino que los primeros, la muerte a manos de tales elementos. Decide mandar a su heredero pero también halla la muerte como los anteriores empleados. Cuando el jefe vuelva hará justicia por los asesinatos cometidos por los malvados, destituyéndolos sin piedad.


Esta parábola apunta claramente a Jesucristo. El Padre nos arrendó Su creación para que disfrutásemos de ella y la administrásemos coherentemente, pero decidimos ir por libre, y matamos a todo aquel que el Padre enviaba con la meta de alertarnos del pecado que supone apartarnos de la voluntad de Dios. Al final, como último recurso, envió a Su Hijo, y también lo asesinamos de la forma más cruel y sanguinaria. Lo paradójico de esta historia es la voluntariedad y el amor. El Padre entregó a Su Hijo por amor a nosotros y el Hijo se dio voluntariamente por amor al Padre. Inaudito, pero cierto.


Un día, no muy lejano ya, Jesús volverá como Jefe poniendo a cada cual en su sitio. Bendecirá a unos, los que lo amaron de verdad y maldecirá a los que continuaron odiándolo, siendo indiferentes a Su Persona o, simplemente, lo rechazaron. Para estos está preparado el infierno, lugar donde no hay punto de retorno. Lo que has sembrado en tu vida recogerás en el infierno. Quizá suene a novelesco pero créeme, querido lector, la realidad supera a la ficción infinitamente ya que describir tamaño lugar es muy difícil y siempre nos quedaremos cortos.


La buena noticia es que aún estás a tiempo de convertirte en un buen empleado, aprobado por el Jefe. Arrepiéntete de tus pecados y cree en Jesucristo como tu Salvador personal. Él dará a tu vida el sentido para el que fuiste creado: servir al mejor Jefe que pueda existir, Dios. En Dios no hay paro, el sueldo son tesoros celestiales que no se corrompen y vida para disfrutar genuinamente de todas Sus bendiciones.

Jesús es el Jefe.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!