Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 27 de junio de 2015

Fe VI: Fe en el Misticismo

Esta es la sexta entrega del interesante librito ¿Tendré la fe correcta? Del ministerio RBC. ¡Que lo sigáis disfrutando!

4. FE EN EL MISTICISMO


Un cuarto sistema falso de creencias al cual mucha gente se aferra hoy es el misticismo. Hablan de un poder supremo en vez de un ser supremo. Creen que ese supremo poder forma parte de todo y está en todo, incluyendo ellos mismos. Usan oraciones, cánticos y encantamientos para ponerse en armonía con él. Puede que se entreguen a la meditación, la autonegación y el ayuno, y puede incluso que participen en ritos y ceremonias dolorosas. Por estos medios tratan de purgarse del mundo físico, el cual creen es una realidad menor, para poder llegar a ser uno con la más alta realidad del mundo invisible.

El misticismo está arraigado en el pensamiento oriental. Puesto que niega al yo, tiende al fatalismo. Sus seguidores a menudo sienten abrumadoramente que no valen nada, y ven la pérdida de la conciencia personal como un estado ideal.

Pablo advirtió de los peligros del misticismo cuando escribió:

Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal (Colosenses 2:18).

El místico niega el yo y por tanto niega la posibilidad de salvación personal. No obstante, a pesar de que hace alarde de su humildad, su problema es su propia «mente carnal», su negativa a someterse a Dios como se ha revelado en Cristo.




¿Qué dice la Biblia?

Los siguientes versículos muestran que la fe en el misticismo es una fe equivocada:

Lo secreto le pertenece al SEÑOR nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29:29)

Más bien, exponemos el misterio de la sabiduría de Dios, una sabiduría que ha estado escondida y que Dios había destinado para nuestra gloria desde la eternidad. Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria. Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman.» Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido. Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales. El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente. En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque «¿quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?» Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo. (1 Corintios 2:7-16)

No dejen que les prive de esta realidad ninguno de esos que se ufanan en fingir humildad y adoración de ángeles. Los tales hacen alarde de lo que no han visto; y, envanecidos por su razonamiento humano. (Colosenses 2:18)

Tienen sin duda apariencia de sabiduría, con su afectada piedad, falsa humildad y severo trato del cuerpo, pero de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa. (Colosenses 2:23)[1]

El misticismo te ningunea.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!




[1] Varios autores, ¿Tendré la fe correcta?, Ministerios RBC, Grand Rapids, Michigan 2007

sábado, 20 de junio de 2015

Fe V: Fe en el Ocultismo

Esta es la quinta entrega del interesante librito ¿Tendré la fe correcta? Del ministerio RBC. ¡Que lo sigáis disfrutando!

3. FE EN EL OCULTISMO

Un tercer objeto de fe para mucha gente es el mundo del ocultismo. Un porcentaje sorprendente está recurriendo al espiritismo, o incluso al satanismo, en esta era de iluminación. Un periódico publicó la noticia de un adolescente que fue hallado colgado en la puerta de su closet, desnudo y rodeado de objetos ocultistas más dos velas negras encendidas. La policía sigue reportando el hallazgo de animales muertos en áreas remotas que parecen haber sido sacrificados en altares satánicos. Sospechan también que las misteriosas desapariciones de vagabundos y prostitutas pueden estar ligadas a ritos ocultistas que requieren sacrificios humanos.

Varios factores han contribuido al crecimiento del ocultismo:

• La muerte del racionalismo.

El hombre ve lo inadecuada que es la razón, y por eso se sale de ella.

• Nuestro excesivo interés en lo desconocido.

• La influencia de las religiones orientales.

• La publicidad que se hace al ocultismo a través de películas y libros.

• El escapismo. Una persona puede evitar las complejidades y responsabilidades de la vida moderna yendo a un astrólogo o clarividente.

• La realidad del mundo sobrenatural.

Satanás y sus fuerzas demoníacas son reales. Por tanto, debemos esperar que algunas personas recurran al ocultismo como alternativa a la creencia en Dios. Esto se hace de tres maneras:

La superstición: Esta forma de ocultismo se hace más evidente en prácticas como seleccionar un billete de lotería o tirar los dados. Un entrenador de baloncesto que siempre se ponga la misma «chaqueta de la suerte», o un jugador de béisbol profesional que nunca pise la línea de foul cuando sale del campo de juego están en la misma categoría.


El espiritismo: Esta creencia dice que los vivos se pueden comunicar con los muertos.



El satanismo: En algunas áreas se adora al mismo Satanás. La «iglesia del anticristo» tiene varias sucursales. Los nombres de algunos grupos de rock populares y la letra de muchas de sus canciones reflejan su influencia satánica.




Satanás es real. Negar su existencia sería negar la Biblia. Cuando el Señor Jesús fue tentado en el desierto demostró cómo debemos actuar con el diablo. Cuando Satanás exigió adoración, el Salvador contestó: «Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás» (Mateo 4:10).

Existen dos errores iguales y opuestos en los cuales puede caer nuestra raza respecto a los diablos. Uno es no creer en ellos. El otro es creer y luego sentir un interés en ellos excesivo y enfermizo. —C.S. Lewis

¿Qué dice la Biblia?

Los siguientes versículos muestran que la fe en el ocultismo es una fe equivocada:

No dejes con vida a ninguna hechicera. (Éxodo 22:18) 

También me pondré en contra de quien acuda a la nigromancia y a los espiritistas, y por seguirlos se prostituya. Lo eliminaré de su pueblo. (Levítico 20:6) 

Cualquiera de ustedes, hombre o mujer, que sea nigromante o espiritista, será condenado a muerte. Morirá apedreado, y será responsable de su propia muerte. (Levítico 20:27) 

Si alguien les dice: «Consulten a las pitonisas y a los agoreros que susurran y musitan; ¿acaso no es deber de un pueblo consultar a sus dioses y a los muertos, en favor de los vivos?», yo les digo: « ¡Aténganse a la ley y al testimonio!» Para quienes no se atengan a esto, no habrá un amanecer. Ustedes habrán de enfurecerse cuando, angustiados y hambrientos, vaguen por la tierra. Levantando los ojos al cielo, maldecirán a su rey y a su Dios, y clavando la mirada en la tierra, sólo verán aflicción, tinieblas y espantosa penumbra; ¡serán arrojados a una oscuridad total! (Isaías 8:19-22) 

Persiste, entonces, con tus encantamientos y con tus muchas hechicerías, en las que te has ejercitado desde la niñez. Tal vez tengas éxito, tal vez puedas provocar terror. ¡Los muchos consejos te han fatigado! Que se presenten tus astrólogos, los que observan las estrellas, los que hacen predicciones mes a mes, ¡que te salven de lo que viene sobre ti! ¡Míralos! Son como la paja, y el fuego los consumirá. Ni a sí mismos pueden salvarse del poder de las llamas. Aquí no hay brasas para calentarse, ni fuego para sentarse ante él. (Isaías 47:12-14) 

De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. —Todo esto te daré si te postras y me adoras. — ¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.” (Mateo 4:8-10) 

No, sino que cuando ellos ofrecen sacrificios, lo hacen para los demonios, no para Dios, y no quiero que ustedes entren en comunión con los demonios. No pueden beber de la copa del Señor y también de la copa de los demonios; no pueden participar de la mesa del Señor y también de la mesa de los demonios. ¿O vamos a provocar a celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que él? (1 Corintios 10:20-22) 

Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre. Ésta es la segunda muerte. (Apocalipsis 21:8) 

Pero afuera se quedarán los perros, los que practican las artes mágicas, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira. (Apocalipsis 22:15)[1]

El ocultismo es maldición.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!




[1] Varios autores, ¿Tendré la fe correcta?, Ministerios RBC, Grand Rapids, Michigan 2007 

sábado, 13 de junio de 2015

Fe IV: Fe en el Escapismo

Hoy vemos el segundo tipo de fe que eligen muchos de la mano del librito ¿Tendré la fe correcta? Del ministerio RBC. ¡Que lo disfrutéis!

2. FE EN EL ESCAPISMO

Otro objeto de fe equivocado es el escapismo, la creencia de que podemos encontrar paz y solaz en el falso mundo del alcohol y las drogas. Un número cada vez mayor de personas, jóvenes y viejas, usan medios artificiales para escapar de la realidad de la vida y buscar consuelo en un mundo irreal. El abuso del alcohol está muy extendido, y los que lo usan mal se hacen un daño terrible a sí mismos, a sus seres queridos y a la sociedad. Considere los datos siguientes. En los Estados Unidos:

• Hay más de 20 millones de alcohólicos.
• Más de un millón de personas sufre lesiones todos los años a causa de conductores borrachos.
• Más de 25.000 personas mueren todos los años a causa de los conductores borrachos.
• Ochenta por ciento de las muertes por fuego están relacionadas con el alcohol.
• Sesenta y cinco por ciento de las muertes por ahogamiento están relacionadas con el alcohol.
• Treinta por ciento de los suicidios están relacionados con el alcohol.
• Sesenta y cinco por ciento de los asesinatos están relacionados con el alcohol.
• Treinta y cinco por ciento de las violaciones están relacionadas con el alcohol.
• Cincuenta y cinco por ciento de los asaltos en el hogar están relacionados con el alcohol.
• Sesenta por ciento de los casos de abuso infantil están relacionados con el alcohol.

Los jóvenes se ven afectados cada vez más. Desde 1980 se ha tratado a cinco millones de adolescentes por alcoholismo. Muchas veces empieza desde los 11 ó 12 años de edad. Algunos niños de 8 y 9 años son alcohólicos. El alcohólico más joven que se ha tratado en los Estados Unidos tenía 3 años de edad, y una cantidad sorprendente de niños se vuelven alcohólicos a los 5 y 6 años. El abuso de drogas también ha alcanzado niveles epidémicos. La cocaína, marihuana, mezcalina, LSD y muchas otras se usan para escapar de la realidad, evitar el temor a la muerte, soñar sueños utópicos y caer en un olvido mental y emocional.

El alcohol y las drogas son objetos de fe equivocados. Las realidades artificiales que crean no son reales, sólo duran un corto tiempo, y cada vez desilusionan más. A veces los «viajes» son malos, producen intentos de suicidio, locura y un terror psicológico turbulento.

¿Qué dice la Biblia?

Los siguientes versículos muestran que la fe en el escapismo es errada:

El vino lleva a la insolencia, y la bebida embriagante al escándalo; ¡nadie bajo sus efectos se comporta sabiamente!  (Proverbios 20:1) 

¿De quién son los lamentos? ¿De quién los pesares? ¿De quién son los pleitos? ¿De quién las quejas? ¿De quién son las heridas gratuitas? ¿De quién los ojos morados? ¡Del que no suelta la botella de vino ni deja de probar licores! No te fijes en lo rojo que es el vino, ni en cómo brilla en la copa, ni en la suavidad con que se desliza; porque acaba mordiendo como serpiente y envenenando como víbora. Tus ojos verán alucinaciones, y tu mente imaginará estupideces. (Proverbios 23:29-33) 

¡Ay de los que madrugan para ir tras bebidas embriagantes, que quedan hasta muy tarde embriagándose con vino! En sus banquetes hay vino y arpas, liras, tambores y flautas; pero no se fijan en los hechos del SEÑOR ni tienen en cuenta las obras de sus manos. (Isaías 5:11-12)

También sacerdotes y profetas se tambalean por causa del vino, trastabillan por causa del licor; quedan aturdidos con el vino, tropiezan a causa del licor. Cuando tienen visiones, titubean; cuando toman decisiones, vacilan. (Isaías 28:7) 

Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. (Lucas 21:34) 

Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. Más bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. (Romanos 13:13-14) 

No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu. (Efesios 5:18)[1]

Escapar nos atrapa.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!




[1] Varios autores, ¿Tendré la fe correcta?, Ministerios RBC, Grand Rapids, Michigan 2007

sábado, 6 de junio de 2015

Fe III: Fe en el Humanismo

Nos adentramos a partir de ahora en los diferentes tipos de fe que eligen muchos de la mano del librito ¿Tendré la fe correcta? Del ministerio RBC. ¡Que lo disfrutéis!

1. FE EN EL HUMANISMO

Uno de los objetos de fe equivocados del hombre es la fe en sí mismo. El humanismo, la expresión moderna de la creencia del hombre en el hombre, tiene sus raíces en el Renacimiento. El redescubrimiento de Aristóteles, un interés renovado en las artes, el espíritu de exploración, las mejoras en las técnicas de agricultura y la decadencia del sistema feudal dieron a la humanidad una nueva ola de confianza. Alberti expresó el nuevo pensamiento cuando escribió: «El hombre puede hacerlo todo si lo desea.» Müller continuó el pensamiento cuando dijo: «Vemos que el hombre puede hacer su propio futuro.»

Hemos visto un reavivamiento de la creencia del hombre en el hombre durante los últimos cuarenta años. La década de los sesenta fue de grandes logros. Se vencieron enfermedades como la polio y el hombre llegó a la luna. John F. Kennedy, expresando el espíritu de la época, dijo con confianza: «Todos los problemas del hombre fueron creados por el hombre y pueden ser solucionados por el hombre.»

El humanista dice que el hombre es la medida de todas las cosas. El humanismo descansa en la convicción de que el intelecto del hombre, cuando usa el método científico, puede encontrar soluciones a todos sus problemas y respuestas a todas sus preguntas. El hombre no necesita ayuda exterior. Tiene en sí mismo todos los recursos que necesita. Más aún, el humanismo dice que las cosas van a seguir mejorando. Una fuerza cósmica que opera detrás de la evolución garantiza la continuación del progreso. B. F. Skinner expresó la esperanza de los futuristas cuando escribió: «Todavía no hemos visto lo que el hombre puede hacer del hombre.»

Sin embargo, junto con los grandes triunfos del hombre vienen terribles sufrimientos y una injusticia dolorosa. La crueldad de nuestro mundo civilizado que produjo los campos de concentración nazis todavía está presente. La delincuencia sigue aumentando en todas partes. El suicidio en los adolescentes es cada vez mayor. El contraste entre los ricos sobrealimentados y los pobres que se mueren de hambre se hace cada vez más pronunciado. La tensión de vivir en un mundo donde un loco podría iniciar una guerra nuclear aumenta. El abuso de drogas, las enfermedades venéreas, el aborto y otros males sociales siguen siendo un problema. Es evidente que el desarrollo moral del hombre no lleva el mismo ritmo que su creciente conocimiento y poder científicos. Por tanto, algunos de los hombres que han adoptado el enfoque humanista de la vida ahora están desalentados y desesperados. Considere esta cita, extraída del Manifesto Russell/Einstein: «Hemos descubierto que los hombres que más saben [sobre el futuro] son los más tristes.»

Koestler escribió: «La naturaleza nos ha defraudado. Dios parece haber dejado el auricular desconectado y el tiempo se está acabando.»

El humanismo no es realista. La ilimitada confianza del hombre en sí mismo no se justifica. Por eso los humanistas deben, o bien ser ilusos, o volverse totalmente pesimistas, o salir de su sistema de creencias y hablar de una «inteligencia cósmica» que de alguna manera va a guiar las cosas a una conclusión adecuada.

¿Qué dice la Biblia?

Los siguientes versículos demuestran que la fe en el humanismo es una fe equivocada:

Muy breve es la vida que me has dado; ante ti, mis años no son nada. Un soplo nada más es el mortal, un suspiro que se pierde entre las sombras. Ilusorias son las riquezas que amontona, pues no sabe quién se quedará con ellas. (Salmos 39:5-6)

¿Temeré a los que confían en sus riquezas y se jactan de sus muchas posesiones? Nadie puede salvar a nadie, ni pagarle a Dios rescate por la vida. (Salmos 49:6-7)

Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en el hombre. (Salmos 118:8)

SEÑOR, ¿qué es el mortal para que lo cuides? ¿Qué es el ser humano para que en él pienses? Todo mortal es como un suspiro; sus días son fugaces como una sombra. (Salmos 144:3-4)

No pongan su confianza en gente poderosa, en simples mortales, que no pueden salvar. (Salmos 146:3)

Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. (Proverbios 14:12)

Así dice el SEÑOR: « ¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza y aparta su corazón del SEÑOR! Será como una zarza en el desierto: no se dará cuenta cuando llegue el bien. Morará en la sequedad del desierto, en tierras de sal, donde nadie habita. »Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.» (Jeremías 17:5-8)

No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios. (2 Corintios 3:5)

A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos. (1 Timoteo 6:17)[1]

Pon tu confianza en Dios, y no en el hombre.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!




[1] Varios autores, ¿Tendré la fe correcta?, Ministerios RBC, Grand Rapids, Michigan 2007