sábado, 10 de febrero de 2018

Paños Calientes

Lo queramos o no vivimos en una sociedad de paños calientes. Esta semana me ha tocado repasar el tema del pecado a la luz de la Biblia. El tratamiento que ella le da al asunto es muy serio. El pecado no es un tema que pueda minimizarse aplicando paños calientes. El pecado ha conseguido que la naturaleza se haya degradado hasta el punto de llegar a morir. El pecado ha logrado algo peor: apartarnos de Dios. El diccionario de la Real Academia Española de la lengua (DRAE) usa tres acepciones para explicar “paños calientes”:

1. Diligencias y buenos oficios que se aplican para templar el rigor o aspereza con que se ha de proceder en una materia.

Este mundo maquilla descaradamente lo que le parece feo para que su conciencia siga cauterizada. Todo es relativo, por lo tanto, el pecado también. El pecado se maquilla y hasta se exalta. Hablar de pecado es siempre una exageración retrógrada e impositiva que busca quitar la libertad (¿libertinaje?) del ser humano. Por lo tanto, se sigue apagando la luz ante las evidencias del pecado como aquel árabe que comía higos y descubrió que en uno había un gusano, apagó la luz de la habitación y siguió comiendo. La mayoría sigue comiendo pecado.

2. Remedios paliativos e ineficaces.

Lo que recibe un enfermo terminal solo sirve para aliviar el dolor, y a veces ni eso. En muchos casos los mismos remedios anticiparán la muerte del enfermo, de ahí que sean ineficaces. El adoctrinamiento que sufres en cuanto a la inexistencia del pecado es un tratamiento que te llevará a la muerte más aterradora: la separación de Dios por la eternidad. Te están engañando y te estás engañando porque el pecado te está llevando a una eternidad en el infierno. Como verás no uso paños calientes. La verdad puede ser dolorosa pero persigue un buen fin, tu salvación eterna.

3. Diligencias e instancias que se hacen para avivar a alguien en orden a que ejecute lo que le está encomendado.

En este sentido el mensaje del evangelio es un paño caliente debido a que da esperanzas instando al que escucha a que actúe según el consejo que se le está dando. ¿Cuál es el mensaje del evangelio? ¡JESUCRISTO! Él abre una vía única para contrarrestar los efectos nocivos del pecado trayendo luz a la mente y el corazón de aquellos que andan en tinieblas debido a sus pecados. Esa brecha fue abierta por medio de pagar en una cruz por nuestros pecados que habían hecho enojar a Dios y apartarse de nosotros. Querido lector, cree en Jesús y arrepiéntete de tus pecados ante el Padre. Él está deseoso de recibirte como hijo.

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. (Efesios 2:1)

Ni te engañen ni te engañes.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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